Psicología social - Raquel Lamuño de 19
T5: EL LADO OSCURO DE LA EMPATÍA Y EL LADO BUENO DE LA CONDUCTA AGONÍSTiCA
Los cuentos son un fiel reflejo de lo arraigados q tenemos los esquemas de quién es bueno y quién es malo, e ilustran los valores q se nos inculcan desde edades muy tempranas. Este poema de José Agustín Goytisolo es una buena muestra de ello. Sólo en sueños (o en la literatura de ficción) podemos admitir q esos esquemas se trastoquen. Sin embargo, ni los lobos son tan malos ni los corderos tan buenos. Todos nacemos con tendencias altruistas y agresivas, y serán nuestras experiencias a lo largo de la vida las q hagan q desarrollemos y expresemos más o menos cada una de ellas. Esa dualidad, q no es exclusiva del SH sino q está presente en muchas otras especies, tiene un evidente valor adaptativo, puesto q garantiza una gran flexibilidad de respuesta ante las demandas del medio. Si sólo tuviéramos una de las dos tendencias (ayudar y cooperar, o bien agredir y competir), nos comportaríamos igual en todas las situaciones, o necesitaríamos un largo periodo de aprendizaje para adquirir otro tipo de R, pero la realidad nos demuestra q no es así. Los niños, desde muy pequeños, exhiben espontáneamente tanto conductas prosociales como agonísticas. Se han encontrado reacciones de empatía en bebés, y lo mismo ocurre con las reacciones agresivas.Por otra parte, la concepción, imperante incluso en Psicología, q equipara altruismo y empatía con lo bueno («prosocial») y agresión y competición con lo malo («antisocial») se tambalea cuando nos damos cuenta de q la línea divisoria entre ambas tendencias es a veces difícil de definir.
PUNTOS EN COMÚN ENTRE CONDUCTA DE AYUDA V CONDUCTA AGRESIVA
La capacidad humana aparentemente ilimitada de «inventar» estrategias de adaptación descansa en realidad en unos guiones básicos q se utilizan de múltiples maneras según la situación. Esto se ve bastante claro en el caso de las tendencias «pro- sociales» (como la conducta de ayuda y la cooperación) y las agonísticas (como la conducta agresiva y la competición). Aunque en principio parecen antitéticas, estas dos tendencias tienen bastantes puntos en común, en cuanto a la influencia del con- texto (los otros) y de la interpretación q la persona hace de él, así como en su manifestación, y en los factores motivacionales y cognitivos asociados a ellas.Nos proponemos explorar otro aspecto q tb pueden tener en común ambas tendencias y q no está recogido en el cuadro anterior: el de las consecuencias de la conducta. En concreto, nos centraremos en cómo se ha investiga- do en Psicología Social los efectos «antisociales)) de la empatía y los efectos «prosociales)) de la agresión y de la conducta agonística en general.
EL LADO «OSCURO» DE LA EMPATÍA: COSTES PARA EL INDIVIDUO Y PARA LOS DEMÁS
La empatía es una capacidad cognitiva y emocional q permite al q la posee adoptar la perspectiva de otra persona dándose cuenta de lo q ésta está sintiendo (empatía cognitiva), y tb experimentar esas mismas emociones (empatía afectiva paralela) o reaccionar emocionalmente a ellas como si le afectaran directamente (empatía afectiva reactiva). Esta capacidad evolucionó en un contexto de grupos pequeños en el q vivieron nuestros ancestros durante miles de años. Existen varias razones q explican por qué. En esas circunstancias, en las q la comunicación entre los miembros del grupo era esencial para la cooperación y, por tanto, para la supervivencia, ser capaz de comprender lo q piensa y siente el otro debió de ser una ventaja importante para el grupo en conjunto, al facilitar el entendimiento y la coordinación cuando el lenguaje probablemente no estaba aún muy evolucionado. Tb sería ventajoso para el individuo, en dos sentidos diferentes: la capacidad para ponerse en el lugar del otro llevaría a las personas a darse cuenta de cuándo ese otro está teniendo algún problema y, además, a sentir «preocupación empática» (empatía emocional reactiva) por él, lo q les motivaría a ayudarle. Por otra parte, esa capacidad sería tb muy útil para el propio individuo q la posee, puesto q le facilitaría la manipulación de los demás en beneficio propio (en este caso, la preocupación empática estaría ausente).Al margen de las razones evolutivas q explican por qué los seres humanos somos capaces de experimentar empatía hacia los demás, lo cierto es q, en el contexto actual, tan diferente de aquél en q evolucionó, esa capacidad no sólo proporciona ventajas.Érase una vez un lobito bueno al q maltrataban todos los corderos.Y había tb un príncipe malo, una bruja hermosa y un pirata honrado.Todas estas cosas había una vez, cuando yo soñaba un mundo al revés.José Agustín Goytisolo «La mitad de los resultados de las buenas intenciones son malos; la mitad de los resultados de las malas intenciones son buenos. " Mark Twain, «The 0ervish and the Offensive Stranger"
ASPECTOSCONDUCTA DE AYUDACONDUCTA AGRESIVA
Construcción de la realidad (interpretación del contexto) El que la conducta de ayuda tenga lugar, o no, depende de múltiples elementos de inf. (señales, actitudes, normas…), a menudo en conflicto unos con otros.El que la conducta agresiva tenga lugar o no, depende de múltiples elementos de inf. (señales, actitudes, normas…), a menudo en conflicto unos con otros.Influencia de los demás Cuando las situaciones son ambiguas, las personas a veces miran a otros para ver si es apropiado ayudar.
Las normas (como la norma de reciprocidad o la de «no meterse donde a uno no le llaman») pueden inducir o desalentar la conducta de ayuda.Cuando las situaciones son ambiguas, las personas a veces miran a otros para ver si es apropiado agredir.
Las normas (corno la norma ele reciprocidad o la de «métete con alguien De tu tamaño») pueden inducir o desalentar la conducta agresiva.Principios motivacionales A veces ayudan a otras por los beneficios q obtienen.
A veces ayudan a otras o cooperan con ellas con el objetivo común de agredir a un tercero.
Debido al motivo social de pertenencia, a veces ayudan a otros con los q empatizan o identifican sin tener en cuenta los costes q les supone hacerlo.La empatía y la identificación son + probables cuando la persona q necesita ayuda es un miembro del endogrupo q cuando es del exogrupo.La agresión instrumental y el conflicto realista suelen ocurrir cuando las personas luchan por obtener algún beneficio.
Las personas a veces agreden a otras con el objetivo de ayudar o proteger a un tercero.
Cuando la pertenencia o el respeto se ven amenazados, se produce agresión hostil y conflicto intergrupal sin tener en cuenta los costes implicados.
La agresión y la competición por la identidad social positiva son más probables cuando los provocadores son miembros del exogrupo que cuando son del endogrupo.
PI La inf. relevante para la conducta de ayuda puede procesarse de forma superficial o en profundidad.
Los factores q dificultan el procesamiento elaborado (las emociones o limitaciones de tiempo) hacen probable q sólo se utilicen las señales + salientes de la situación.
El procesamiento elaborado suele hacer más probable la conducta de ayuda al ↑ el impacto de múltiples elementos de inf. (una interpretación precisa de la necesidad del otro, normas prosociales, sentimiento de empatía…) La inf. relevante para la conducta agresiva y el conflicto puede procesarse de forma superficial o en profundidad.
Los factores q limitan el procesamiento elaborado (las emociones, alcohol, E estresantes distractores) ↑ la influencia de las señales salientes.
El procesamiento elaborado suele ↓ la conducta agresiva al ↑ el impacto de múltiples elementos de inf. (una interpretación precisa de la provocación, normas no agresivas, soluciones alternativas…) y disminuir la ira. 1 / 2
Psicología social - Raquel Lamuño de 29 Los beneficios de la empatía son su aspecto más conocido, sobre todo a partir de las investigaciones de Batson y sus colegas acerca de su relación con el comportamiento de ayuda altruista. Nos vamos a centrar en los inconvenientes, q no por menos mencionados son menos importantes.Los inconvenientes de la empatía tienen q ver, por una parte, con el coste q supone para la persona q la siente y, por otra, con las consecuencias negativas q puede acarrear a otros. Un ejemplo extremo de coste personal sería poner en peligro la propia vida para ayudar a otro. Pero, sin llegar a ese punto, el simple hecho de sentir empatía hacia alguien q está sufriendo ya es de por sí doloroso, por lo q muchas veces las personas acaban evitando situaciones q puedan despertar su empatía o insensibilizándose ante el sufrimiento de los demás, como ocurre con algunos profesionales q llevan mucho tiempo trabajando con personas enfermas o dependientes, en los q se produce un fenómeno q se conoce como burnout o «estar quemado».Lo q parece menos evidente es q el mostrar empatía hacia una persona pueda ser perjudicial para ésta. Sin embargo, es lo q ocurre cuando la empatía, asociada a la compasión, nos lleva a ayudar a alguien q no quiere ser ayudado o q quiere valerse por sí mismo. En este caso, aunque nuestra intención sea beneficiar al otro, en realidad nuestra conducta puede suponer una amenaza para su autoestima y podemos estar humillándolo o desmotivándolo. Además, la empatía pu d estar asociada al prejuicio paternalista q se tiene hacia miembros de grupos considerados como poco competentes pero altos en cordialidad, como es el caso de las personas mayores.Por otra parte, la empatía está «diseñada » para aplicarse a personas concretas, q consideramos semejantes a nosotros en algún aspecto, o q nos resultan familiares o cercanas. No se refiere a necesidades colectivas, lo q limita su alcance a las relaciones interpersonales. Es cierto q se han obtenido resultados positivos en cuanto a la mejora de las actitudes hacia otros grupos, incluso hacia grupos estigmatizados, pero siempre induciendo empatía hacia un miembro concreto de esos grupos. Aquí queremos hacer notar q el q la empatía hacia estas personas no surja de forma espontánea y sea necesario inducirla es una muestra de q no se trata de una capacidad indiscriminada, lo q habría reducido considerablemente su valor adaptativo. Imaginemos lo q supondría sentir empatía hacia cualquiera, incluidos aquellos q quisieran hacernos daño, por ejemplo. De hecho, este problema se da en numerosos casos de maltrato doméstico.Además, la conducta altruista, aun beneficiando a la persona objeto de nuestra empatía, o precisamente por ello, puede perjudicar a otros igualmente necesitados pero q quedan fuera de nuestro foco de atención. En este sentido, un fenómeno tan «pro- social» como el altruismo empático puede estar dando lugar a situaciones de injusticia.Por último, no podemos dejar de mencionar el aspecto «maquiavélico» de la empatía, cuando se utiliza como arma para manipular a los demás en beneficio propio. En este caso, se trata más bien de la empatía cognitiva, gracias a la cual podemos po- nernos en el lugar del otro y saber cómo se siente.La empatía como amenaza al bien común Daniel Batson puso de manifiesto por 1ª vez estas «consecuencias paradójicas» de la empatía: existe una gran cantidad de estudios, tanto de campo como de lab. y pruebas anecdóticas, q demuestran q el altruismo inducido por la empatía mueve a la persona q lo siente a actuar en beneficio del q ha provocado ese sentimiento empático. Ahora bien, ¿q ocurre cuando el bien de ese individuo no coincide con el bien del grupo? En un estudio sobre reparto de recursos en dilemas sociales, cuando se induce empatía hacia uno de los miembros, ese recibe + recursos, en detrimento del bien común. Pero no se trata sólo de un efecto restringido al contexto artificial.Todos hemos oído hablar de casos de nepotismo y «amiguismo», en los q un político da puestos de responsabilidad a sus parientes y amigos aunque no estén cualificados para ello, o el jefe q no despide a un empleado ineficaz por lástima, con lo q está perjudicando a sus compañeros, q deben hacer el trabajo por él, o a los clientes y a la empresa, si esos compañeros se niegan.Sin embargo, esto no es todo. Lo q Batson planteaba, y trató de demostrar, es q el altruismo puede suponer una amenaza al bien común más grave y difícil de contrarrestar q el propio egoísmo, q ha sido siempre el prototipo de motivación contraria a la cooperación en los estudios sobre dilemas sociales. La razón es q contra el egoísmo y la ambición personal existen normas sociales claras, sobre todo en situaciones en las q está en juego la justicia y el bienestar de todos, mientras q contra la preocupación por el bienestar de otra persona, sobre todo si está necesitada, aun cuando suponga perjudicar a otros, las normas son mucho menos explícitas.Para poner a prueba esta hipótesis; estudio exp. en el q comparaban la influencia del egoísmo y del altruismo empático en las decisiones sobre el reparto de recursos y el efecto de la posible evaluación social de esas decisiones. A cada participante se le daba la oportunidad de asignar un recurso escaso (un taco de boletos para una rifa) bien a alguno de los cuatro individuos q componían un grupo o bien al grupo en conjunto. Las asignaciones al grupo se revalorizaban un 50%, y se distribuían por igual entre los 4 miembros.Como consecuencia, el grupo siempre se beneficiaría + con este tipo de asignaciones, y el beneficio para cada miembro sería similar.Sin embargo, cada individuo saldría ganando si se asignaba el recurso a sí mismo. Eso sí, si los 4 hacían lo mismo, todos saldrían perdiendo, según las propiedades q deben cumplir los dilemas sociales. 3 condiciones exp.: •Condición de egoísmo: debían elegir entre asignar los boletos al grupo en conjunto o a sí mismos como miembros.•Condición de altruismo empático: se les decía q no eran miembros del grupo y, por tanto, no podían recibir boletos, pero sí repartirlos, y debían elegir entre asignarlos al grupo en conjunto o a un miembro concreto hacia el q se les había inducido empatía. Esta inducción se hacía dándoles a leer una nota supuestamente escrita por esa persona en la q describía su estado emocional de abatimiento por haber sido abandonada por su pareja, y pidiéndoles q trataran de imaginar cómo se sentía.•Condición control (o línea base): tb debían elegir entre asignar los boletos al grupo en conjunto o a un miembro, pero en este caso no eran miembros del grupo (no podían asignarse recursos a sí mismos), ni tampoco se les había inducido empatía hacia ninguno de los 4. Era por tanto, una condición neutra, en la q ni el egoísmo ni el altruismo tenían en principio más fuerza q la norma de justicia o las consideraciones prácticas del mayor beneficio para todos.
PROSCONTRAS
•Promueve acciones de ayuda desinteresada
•Inhibe la conducta agresiva
•Fomenta la cooperac ión con otros
•Mejora las actitudes hacia grupos estigmatizados •Puede ser perjudicial para la persona q la siente o para la que recibe su ayuda.•Puede provocar «burnout» •Sólo se siente hacia individuos concretos, no hacia todos los q necesitan ayuda
•Puede dar lugar a favoritismos, injusticia e indiferencia hacia el bien colectivo
•Puede favorecer la manipulación de otros
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